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martes 24 de noviembre de 2009

Radio Estilo. El tiempo.


Guión:

-Miedo. Pepe Ortiz.

-Fragmento de "Diario de Alina Reyes". Julio Cortázar.

-Sin Título. Elías Nandino.

-Contemplación cariñosa de la angustia. Agustina Bessa-Luís.

-Viceversa. Mario Benedetti.

-Verso de Juan José Vélez Otero.

-Un hombre sube por la tarde. Alfonso Canales.

-Fragmento de Avenida de Mayo - Diagonal - Avenida de Mayo. Juan Carlos Onetti.

-Canción: Voy a perder el miedo. Fangoria.

-Fragmento de su libro "Sentencia: Cadena Perpetua. Rocío Benavente.

-La línea del Miedo. Esperanza García.

-Haiku 223. Mario Benedetti.

-Pasen y vean. Esperanza García.

-Verso de V. Huidobro.

-Canción: Lloran mis muñecas. Nosoträsh.

-Cadáver exquisito III. Jesús Madroñal y Saray Pavón.

-Miedo. Susana Polo - Eigual.

-Des-tiempos y contratiempos. Saray Pavón.

-Tengo miedo. Pablo Neruda.

-El Miedo. Alejandra Pizarnik.

-Palabras-puertas. Saray Pavón. (A Benya, como no).

lunes 23 de noviembre de 2009

Homenaje a Muñoz Rojas.

Esta adivinación de tu figura



Objetos perdidos IV



Objetos perdidos XVII

viernes 20 de noviembre de 2009

España 1939

Las calles habían sido renombradas.
La mitad de las bocas, cosidas a las manos.
La mitad de los rostros, a medio deshacer,
entre gusanos y remiendos,
arrastraban corazones con los latidos contados.
La mitad de los niños no tenían nombre
porque habían nacido y nacían viejos:
estaba anidado el invierno en sus costillas.
Los días también amanecían viejos,
sus amaneceres en huída.
Era la posguerra.
España, mil novecientos treinta y nueve.
Tardaste cuarenta años
en decir palabras como Francia, cuneta o vencido.
Mamá, doce en nacer,
treinta y siete en decir hijo o acunar.
Yo, setenta desde entonces,
treinta y tres desde que mi madre dijera hijo o acunar,
en saber que hay que llevarla sangre a los cuadernos
(como si nadie fuera a leerlos),
en entender que escribir a lo ausente no es el morir,
en quedar en paz
(la sangre en los cuadernos),
en quedar en paz.

jueves 19 de noviembre de 2009

Cadaver exquisito XXVI

Tomarás las sombras con tus manos desnudas,
blandiendo la fiel ardua esperanza
contra la distancia y el olvido.
Pero siempre el mañana
tendrá su cortina semidescorrida
para que puedas vislumbrar la ilusión
y me lancé frenéticamente hacia tu corazón
para verte satisfacer curiosidades
que se han ido pegando a mis pies
y sacar mi retrato de tus ojos
para que puedas descansar tranquila,
y sacar mi retrato de tus ojos,
para no verme reflejado.

12-11-2009



Este Cadáver Exquisito fue elaborado por Saray Pavón, Álex Ruíz, Jesús Madroñal y Antonio Muñoz.  Además contamos con la gratísima visita -y colaboración en la realización de este cadáver- del Poeta Nacho Pérez Jiménez, al que agradecemos sinceramente su calidez y complicidad.

viernes 13 de noviembre de 2009

El Milagro y la herída

El próximo día 17 de noviembre, martes, a partir de las 20h 30m en la Fundación Cajasol (c/ laraña 4 Sevilla) se presentará el poemario de Pedro Luis Ibáñez Lérida, "EL MILAGRO Y LA HERIDA", editado por VOCES DE TINTA.

En dicha presentación estaremos algunas personas libro recitando sus poemas, por lo que os invitamos a que os acerquéis ya que merecerá la pena. Dicho poemario está prologado por el escritor y crítico literario Francisco Vélez Nieto. Si queréis adquirir el libro podéis acercaros por la
Librería Nuño (c/ San Luis, 83) y próximamente a través de la librería electrónica ReadOnTime y como libro electrónico en TodoEbook.

El archivo que ilustra este post ha sido realizada por la también poeta y artista polifacética
Saray Pavón Márquez.

martes 10 de noviembre de 2009

Principios Erróneos

Primer Cadáver Exquisito que hicimos Jesús Madroñal y yo.


Es duro comenzar con el poema,

sembrar precedente y seguir hacia delante,

abrir los tímpanos y escuchar el silencio

de algo que tiene voz y no quiere callarse.


Las manos me pesan y entorpecen la escritura,

los versos se atropellan unos a otros,

desordenan los momentos,

parecen el reflejo de vivencias

pero son distorsiones de mis actos.


Son la condena de la confianza perdida,

de las vueltas que da esta puta vida

que me ha tocado vivir,

que se me ha colgado a la espalda

como un exquisito cadáver

que se continúa con mi cuerpo como un bucle

infinito, constante, permanente.


Que se llena y vacía de ojos que ven y lloran,

que se llena y vacía de mí,

de mi propia sustancia descompuesta;

una esencia repugnante,

una demostración de principios erróneos

que no sé cómo cambiar.